domingo, 27 de diciembre de 2015

No Hay Peor Ciego que el que No Quiere Ver, Ni Peor Sordo que el que No Quiere Escuchar


Alferez Guardia Civil del Perú

Muchos no lo saben o no se acuerdan, pero entre los graves errores cometidos en el primer gobierno de Alan García estuvo el relativo a las destructoras medidas aplicadas en materia de seguridad pública. 

El Gobierno del APRA, emitió en esa época un dispositivo legal con el que fusionó los 3 cuerpos policiales especializados existentes : la Guardia Civil, la Policía de Investigaciones, y la Guardia Republicana, creando a cambio un engendro, la Policía Nacional del Perú PNP.

Cada una de las instituciones policiales eliminadas tenían una especialidad, la Guardia Civil se encargaba de la seguridad y orden público, la Policía de Investigaciones de la investigación del delito, y la Guardia Republicana de la custodia de entidades públicas, cárceles y fronteras.

Los institutos fusionados presentaban también diferencias en cuanto a los niveles de calidad en todo aspecto. La institución de más alta calidad era la Guardia Civil, le seguía la Policía de Investigaciones, y a continuación la Guardia Republicana.

Al realizar la fusión se pierden los atributos de cada institución y las especializaciones, todos los policías se convierten en generalistas, el especialista en investigaciones va a dirigir el tránsito de vehículos; el especialista en cárceles va a integrar la policía montada; el especialista en orden público va a realizar investigaciones de crímenes, resultado desorientación, ignorancia, caos, confusión, desmoralización, pésimo desarrollo del trabajo policial, todo un colapso generalizado.

Para agravar el problema el Gobierno de esa época, empieza a crear escuelas de policía por todo el país, entidades a las que se ingresa con mínimos requisitos y de las que egresan constantemente numerosos contingentes de "policías" muy mal preparados, porque tuvieron profesores mediocres, carecieron de materiales y equipos apropiados, no contaron con la infraestructura física apropiada, y no recibieron los ciclos de educación suficientes. 

Los nuevos policías además, egresan de sus escuelas sin ninguna especialización, no son expertos en seguridad y orden interno, no son investigadores del delito, no están preparados para la correcta custodia del Estado, cárceles, locales públicos. en síntesis no saben nada o en pocas palabras empiezan a trabajar sabiendo un poco de todo y mucho de nada.

Estos nuevos "policías" salen a aprender en el terreno, y tienen que tener mucha suerte para llegar a una buena unidad policial, que tenga un jefe serio, preparado, correcto, honesto, laborioso, que quiera a su institución, que conozca bien todo lo que debe hacer un policía, y que tenga la vocación de enseñar, destino ideal que no es fácil de encontrar.

Si el nuevo policía llega a la unidad ideal, habrá tenido mucha suerte e irá por buen camino, lamentablemente en la mayoría de casos esto no es así, entonces el policía novato empieza a ser malogrado.

Por otro lado ¿revolver, pistola, balas, chaleco antibalas, uniforme? nada, cada policía tiene que comprarlos, recurriendo a sus magros fondos, el Estado no provee y le interesa poco hacerlo.

¿Y que pasa en la calle? nadie hace caso al policía, nadie lo respeta, y es más se le enfrentan, lo insultan, y lo agreden físicamente. ¿Pero, porqué ello ocurre?

Para cualquier institución policial del mundo, el porte es muy importante: buena presencia, talla por encima del promedio, fortaleza física, cultura, buena presentación con uniforme impecable y armamento apropiado, comportamiento digno, no participación en actos de corrupción. Lamentablemente, estas condiciones no se dan como deberían en la Policía Nacional del Perú PNP.

Es importante también que el policía no realice trabajos complementarios, no debe convertirse en wachiman, guardián, o portero de bancos, empresas y constructoras, y más aún nunca usar el uniforme de la Policía Nacional del Perú en estos trabajos. A los ojos de la gente, alguien que realiza este tipo de trabajos vestido de PNP no puede ser visto luego como representante de la ley, resulta algo inaceptable para los ciudadanos.  

El Gobierno de Ollanta Humala, debe aceptar humildemente que la PNP ha colapsado y se muestra en obsolescencia e incapacidad para afrontar una situación de gravedad en la seguridad interna. 

Nunca el país estuvo como ahora invadido por delincuentes de todo tipo. Los secuestros, asaltos, robos, violaciones, asesinatos y otros delitos se van tornando en rutina diaria. Personas de todas las clases sociales, mujeres, hombres, ancianos, niños, jóvenes sin distinción son afectados por la delincuencia. 

La respuesta del Gobierno, a nuestro juicio es errónea y solo lleva a fortalecer un engendro que no debe existir más. Más policías y más coches patrulleros no van a solucionar un grave problema que va en  progresión geométrica sino que lo van a agravar.

Muchos errores del primer gobierno de Alan García fueron corregidos, el país fue salvado y va ahora por buen rumbo, sin embargo el atentado contra la seguridad interna del país no ha sido aún enfrentado y ya se acumulan varias décadas de aumento de la criminalidad y el caos ciudadano. 

Deben integrar las instituciones policiales peruanos con porte policial, personas seleccionadas con rigurosidad a las que debe otorgarse formación de alta calidad por especialidades en grandes centros de enseñanza centrales con profesores, equipos e infraestructura de primer nivel. Proveer nuevos uniformes, nuevo armamento. Otorgar buenas remuneraciones. Trabajo a tiempo completo y dedicación exclusiva. Retorno a los principios que fueron aplicados con éxito en la prestigiada Guardia Civil peruana.

Devolvamos a nuestros policías el porte necesario para que sean respetados por la población. El respeto no se impone sino se gana. 

Para terminar recomendamos tener cuidado con la nueva propuesta, ahora del candidato García, sacar al ejército peruano a las calles a cumplir labores policiales. La aplicación de esta adicional medida errónea de esta persona, nos llevaría a una peor situación, como lo expresa la frase pasaríamos "de guatemala a guatepeor" porque los soldados del ejército son entrenados para matar al enemigo y el pueblo no puede ser considerado como tal en ningún escenario. (jlhurtadov)

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